Raíces vivas, futuro compartido

Entendemos la cultura como mucho más que una actividad complementaria. La cultura es un derecho, una necesidad colectiva y una herramienta esencial para el pensamiento crítico, la cohesión social y la democracia viva. Es la voz que nos une, el lenguaje que nos explica y la raíz que nos sostiene como comunidad.

Nuestra visión es que toda persona que viva en la Isla debe poder crear, participar y disfrutar de la cultura en igualdad de condiciones, con independencia de dónde viva.

Una identidad palmera viva y contemporánea

Defendemos una identidad palmera viva, dinámica y contemporánea. Orgullosa de sus raíces, abierta al mundo y capaz de dialogar con nuevas expresiones culturales sin perder autenticidad. No creemos en una cultura inmóvil ni encerrada en el pasado.

La cultura no se conserva en formol. Se activa, se transmite y se reinventa colectivamente. Apostamos por una identidad compartida que se nutra de las tradiciones, pero que no quede atrapada en ellas, capaz de evolucionar con la sociedad que la vive.

Un territorio cultural accesible y diverso

Queremos un territorio cultural vivo, donde cada municipio, cada barrio y cada comunidad cuenten con oportunidades reales de expresión y acceso a la cultura. La cultura debe llegar a todos los rincones de la isla y formar parte de la vida cotidiana.

Entendemos la cultura como una herramienta de cohesión intergeneracional, inclusión social, salud comunitaria y orgullo compartido. Una isla que se expresa culturalmente es una isla más fuerte y más unida.

Dignificar la creación y fortalecer el sector cultural

Apostamos por la profesionalización y la sostenibilidad del sector cultural. Dignificar el trabajo creativo significa reconocer su valor, generar empleo estable y fomentar industrias culturales y creativas arraigadas en la isla.

La cultura también es economía local, innovación y oportunidad, siempre que se construya desde el respeto a quienes crean y a la identidad del territorio.

Educación cultural desde la infancia

Creemos en la educación cultural como base del futuro. Desde la infancia, la escuela debe conectar con los centros artísticos, los oficios tradicionales y el patrimonio vivo de la isla.

Esta conexión fortalece el vínculo con el territorio, estimula la creatividad y fomenta una ciudadanía crítica, consciente y comprometida con su cultura.

Memoria, resiliencia y futuro

Defendemos una memoria activa y compartida. La experiencia del volcán forma parte de nuestra historia reciente y debe transformarse en un relato colectivo de resiliencia, aprendizaje y proyección de futuro.

La memoria no es solo recuerdo: es una herramienta para comprender lo vivido, sanar como comunidad y construir un horizonte común.

Cultura compartida, participativa y conectada

Todo este proyecto cultural se apoya en la cooperación institucional, la participación ciudadana y una digitalización cultural bien entendida. Instrumentos al servicio de preservar, difundir y conectar la cultura palmera con el público local y global.

Porque una identidad viva es la base de un futuro compartido, diverso y con sentido.

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