La fruta expedida al mercado de la Península, el principal destino del género canario pues llega a captar en torno al 90% de la oferta anual, acumula 11 semanas de este año con precios medios con pérdidas para los productores locales, siempre por debajo de los 0,64 euros por kilo para calidades superiores.
Los productores canarios de plátanos, que comercializan su fruta con calidad certificada a través de una IGP (indicación geográfica protegida), no las tienen todas consigo en lo que va de este 2026, un año por ahora marcado por las invasiones y guerras en el mundo (de las que se esperan duras consecuencias en los costes de producción y de transporte agrícolas), aunque también, y esto ya a escala más local, por las enormes dificultades que está teniendo la comercialización de la fruta subtropical estrella en las islas para generar ingresos finales a sus cosecheros (descontados todos los costes, salvo los de la finca agrícola o de explotación) que no generen pérdidas.

