Una política hidráulica para la isla de La Palma

A modo de prólogo

Desde hace varias décadas la isla de San Miguel de La Palma está en caída libre y como demostró Newton, cuanto más cae, más deprisa lo hace. Antes de que el volcán reventara, décadas antes, muchos eran los síntomas que la isla padecía: una población envejecida, emigración de sus jóvenes a las islas capitalinas, un nivel de paro excesivo, empobrecimiento de la clase media, pérdida de la antaño mejor calidad del plátano canario y un triste y largo etcétera que mostraba uno de los mayores procesos de aniquilación que una isla ha padecido en tan corto espacio de tiempo. En apenas treinta años, pasó de ser la isla con mayor renta per cápita del archipiélago a ser la de menor. Mientras todo esto iba sucediendo, los tres partidos políticos, CC, PSOE y PP, se alternaban en el Cabildo sin que ninguno fuera capaz de arreglar la situación; más bien al contrario, contribuían a empeorarla porque, en el fondo, ellos han sido los que la han provocado no en vano en sus manos estuvo el gobierno de la isla.

Cuando el volcán reventó, la isla llevaba años padeciendo una gran escasez de agua junto con una cada vez peor calidad que iba asociada a una elevación de sus precios: el agua representaba la mitad del coste de producción del plátano, algo inaudito en una isla que, como poco, según dice el mismo Consejo Insular de Aguas de La Palma (CIALP), tiene cuatro veces más agua de infiltración al año de la que necesita. El turismo se debatía entre las trabas administrativas a las ofertas que se proponían y la apatía política en impulsarlas. La isla languidecía buscando empleo en las administraciones. En el inicio del siglo XXI dos obras de la Dirección General de Aguas se dieron por concluidas y eso hizo que algunos soñaran con un cambio radical en la situación: el Túnel de Trasvase y el Descubrimiento de la Fuente Santa. Agricultura y Turismo, dos pilares fundamentales, creyeron ver el cielo abierto. Sin embargo, en la primera década del siglo XXI la Consejería de Agricultura, en ese momento en manos de dos políticos palmeros de Coalición Canaria, Antonio Castro y Juan Ramón Hernández, entregaron ambas obras al Consejo Insular de Aguas de La Palma y ahí acabó el sueño.

La obra del Túnel de Trasvase no se terminó cuando se unieron los dos tramos en el medio, como era su objetivo inicial, no llegó nunca a producirse ese enlace, la obra se acabó cuando se encontró agua, los que la impulsaron nunca creyeron que allí dentro la había y por eso la obra se dio por concluida cuando pasó de ser un inicial trasvase de aguas de unos a una galería de agua de todos, tan solo habiendo perforado la mitad de sus diez kilómetros. La obra la pararon los mismos que la solicitaron cuando vieron que no eran sus aguas las que se iban a trasvasar. Y así sigue al día de hoy, derivando el agua del oeste al abastecimiento urbano de Los Llanos y Tazacorte, para evitar competir en precio y calidad con las aguas de los pozos del Valle y de Los Heredamientos, como intentó explicar recientemente Juan Ramón Felipe San Antonio, el Consejero de Aguas del Cabildo. La obra que podía haber solucionado y abaratado el agua para la agricultura y que para ese fin la hizo el Ministerio, se quedó a la mitad (aunque eso no impidió que el contratista cobrara el doble del presupuesto original haciendo solo la mitad de la obra). A partir del momento del alumbramiento todo fueron prisas, corrieron a parar el agua que aportaba una obra pública que amenazaba con la caída de los precios del mercado, no había nacido para eso, la pensaron para llevar el agua del este al oeste, pero no para que alumbrara agua buena, barata y pública como la que había encontrado por el camino, sino la que tenían en propiedad algunos agricultores del Valle y Hacendados; y por ponerle un tapón a la obra, primero echaron a su Director, el único que había dicho que el Túnel encontraría agua, y luego se dieron tanta prisa por acabar que los cierres los hicieron mal, tanto que desde entonces se pierde agua continuamente, aunque el Consejo lo niegue porque solo ve una parte de ella saliendo por la galería, que es tan solo un pequeño porcentaje de la fuga. Desde entonces y ya han pasado veinticinco años, ha estado abandonada hasta quedar en un estado lamentable, sus patrocinadores no querían saber nada de ella. Solo desde hace unos meses y gracias a las protestas se ha logrado que se haga el mantenimiento que le deben a esa obra porque el Túnel, ajeno al desagradecimiento, primero aumentó por ambas vertientes la superficie de regadío y después, en la década pasada, salvó a la isla de una de las mayores sequías que ha padecido. ¿Qué hubiera sido del Valle si el Túnel no hubiera dado agua?

Esta obra sin concluir y mal terminada, aun así, sigue siendo la Mejor Obra Hidráulica de Canarias, la única que aporta 400 l/s (3.000 pp/h) entre sus dos bocas, las reparte por gravedad, apenas tiene mantenimiento y aporta una calidad excelente. ¿Cuál fue la razón para que no se ejecutará bien y no se terminara como se había proyectado?, la contestación es muy clara, los que la propusieron, dueños del agua en el Valle, lo que querían era traer las aguas que tenían ellos en acciones en el este, por eso se llamaba de trasvase, no que alumbrara agua y además que esta, en vez de ser de ellos, inundara el mercado con aguas públicas del Estado.

Pero vale la penas saber la historia completa de esa obra hidráulica. El intento de trasvasar agua del este al oeste ya lo habían pretendido 30 años antes cuando también lograron que el Estado financiara un canal que se llamó inicialmente Barlovento-Aridane y que debía recoger el agua de los accionistas del oeste que tenían acciones en las galerías del este. Pero esta obra, empezada en los años sesenta del pasado siglo se quedó sin dinero y con problemas técnicos al doblar la punta sur de la isla y allí quedó, cambiándole el nombre por el del canal Barlovento-Fuencaliente. Con esa parada lo que tenía que ser un expolio de agua en el este en beneficio del oeste, se convirtió en una bendición para la mitad oriental de la isla. Los caudales de más que surgían de Barlovento hasta Santa Cruz, gracias a este canal, se usaron para desarrollar Las Breñas, Mazo y sobre todo Fuencaliente desarrollando las plataneras de la costa.

Pero esto no había terminado, porque el sueño de llevarse el agua del este para el oeste seguía en la mente de los que tenían títulos de agua en el lado occidental de la isla y por eso contrataron a un ingeniero para que redactara el Proyecto de un gran Túnel de 10 km que en descenso desde Breña Alta llevara el agua hasta Los Llanos. Ese túnel que se llamaría de Trasvase, nadie pensó que encontraría agua al excavar, incluso los grandes geólogos e ingenieros dijeron que no tocaría el agua en toda su longitud. Únicamente Telesforo Bravo y Juan Coello, ante la insistencia del recién nombrado Director de la Obra, se aventuraron a decir que en el caso de culminar las dos galerías, una en cada vertiente, con sus 5 km cada una, como mucho, en el medio, podría haber unos 25 l/s (190 pipas/hora). El Director de la Obra, estando seguro de que allí había mucha más agua que esa cantidad, cambio el trazado de la galería que se perforaría desde Las Breñas y en vez de ser en bajada, bajando la boca de inicio, diseñó el trazado en subida, de modo que así saldría el agua por gravedad cuando se aflorara y no se perdería la mitad del túnel. El resultado final fue que con tan solo la mitad del túnel perforado, a 2 km de la boca de Las Breñas y a 3 km de la de Los Llanos, se obtuvieron esos 400 l/s (3.000 pp/h).

Y allí quedó la obra, porque ni el contratista sabía cómo continuar excavando con tanta agua, ni los que la impulsaron querían seguir, queriendo incluso pararla y al Director, a la vista de su empeño en continuar hacia delante, le cesaron en la obra en enero del año 2.000, mandándole a que trabajase en La Gomera, donde en los siguientes diez años consiguió dar el abastecimiento de aguas a todos los núcleos de población a un coste de 0’26 €/m³ y el agua para riego sin coste alguno para los agricultores.

Cuando la obra se entregó al Cabildo, el Túnel de Trasvase concebido para abaratar el agua para la agricultura dejó de aflorar esos caudales porque le hicieron cierres hidráulicos, pero tan mal hechos que al no ser estancos, se pierde una gran cantidad de agua por debajo de la solera, por los lados e incluso algunos años se ve aflorar por arriba de los cierres. No supieron hacer los cierres ni tampoco diseñarlos y cuanto menos colocarlos en los sitios adecuados. Con ello consiguieron que esos caudales entregados al Cabildo no compitiesen ni por precio ni por calidad contra los pozos del Valle ni tampoco con Los Heredamientos. Pero a finales de la primera década del presente siglo, comenzó a escasear el agua y no les quedó otra opción que del Túnel de Trasvase para dejar salir el agua, pero poniendo la pipa al precio de mercado. Posteriormente en 2014, las aguas del Túnel presentaban tan buena calidad que eran preferidas por los agricultores antes que las de los pozos. En el este esta diferencia de calidad provocó que pozos como Amargavinos, El Carmen y El Roque dejaran de bombear. En el oeste evitaron esta solución cuando los dueños de los pozos, asociados en bloque, lograron que el Consejero de Aguas Carlos Cabrera derivara el agua de la boca de Hermosilla al abastecimiento urbano de media población de la isla, Los Llanos de Aridane y Tazacorte, incumpliendo con ello lo determinado en la obra, en el proyecto y en el Acta de Recepción de la Obra, pues en todos estos documentos se dice que el agua es para la agricultura. De esa forma se evitó una competencia que aunque como se ha dicho salvó al Valle, evitó que mejorara la calidad y que bajaran los precios.

Como puede deducirse por lo expuesto, en la isla de La Palma el agua la manejan unos pocos a los que les impulsa el afán de lucro personal. Todos saben quiénes son, lo que la gente no sabe es que ellos son también los que manejan a los políticos y desde hace unas pocas décadas también a los técnicos que con sus informes internos o externos del cabildo justifican cualquier cosa que ellos necesiten. De esa forma se impide a otros técnicos que visiten las obras, u organizan conferencias con el propósito de realizar después un debate y cuando ven que no les va a salir bien, puesto que la verdad prevalece por encima de técnicos y políticos, se desdicen y se olvidan del asunto anunciado cuando ellos creían que lo iban a ganar. Este problema de los políticos y los técnicos, como ya se ha dicho anteriormente, no es de un partido, sino de los tres que se alternan en el poder CC, PSOE y PP. La única solución que tiene la isla para tener agua buena y barata es dejar de votar a estos tres partidos políticos y pensarse muy bien a quién se le da el voto, al menos debe haber demostrado tener conocimientos en materia hídrica o en su defecto saber asesorarse, no depender de los aguatenientes insulares y si es posible, tener antecedentes en plantarles cara, se necesitan políticos valientes para darle la vuelta a la Política Hidráulica de esta isla.

Por último señalar que al Túnel de Trasvase le quedan 4’5 km por perforar y todos dentro de un acuífero que debe de ser el mejor del archipiélago, ahí están los datos del agua extraída por las dos bocas durante más de 25 años. Dragados o su filial ACS que fue el contratista que lo perforó, dejó de hacerlo porque no podía con el agua que se le venía encima, cada metro perforado se incrementaba el caudal. Y aún hay técnicos y políticos que dicen no saber si dentro hay más agua. Pero esta empresa que es de las mejores por los técnicos que tiene, no es experta en perforar galerías en terrenos volcánicos, hay otras contratas incluso locales que lo saben hacer mejor. Por ello el futuro de la mitad sur y parte de la del norte, está en perforar el Túnel por ambas bocas por parte de la Administración y hacerlo con contratistas palmeros o canarios mediante tantas fases como hagan falta en función del agua que se necesite, todo ello hecho con calma, técnica canaria y bien realizado, tomando medidas y construyendo cierres hidráulicos con compuertas a la vez que se avanza y que permitan continuar la perforación con las fases sucesivas. De esta forma dudo mucho que se consiga perforar el Túnel hasta conseguir unir sus bocas, la cantidad de agua que hay en esos 4`5 km es más que la demanda de la isla en varias décadas, de todas formas ahí quedará señalado el camino para resolver el futuro a corto y largo plazo en función del agua que se vaya necesitando e independientemente de sequías y otros avatares.

El agua que se extraiga deberá entregarse a los pozos del Valle constituidos en una gran Mancomunidad, repartiéndose en función de la cantidad y calidad que tenga cada uno de ellos, a cambio los pozos quedarán encargados de extraer los caudales que aseguren la no proliferación de la intrusión marina y el límite inicial será el que la suma de caudales bombeados más entregados por el Túnel aporte la cantidad de agua que actualmente posean. Toda el agua de más que extraiga el Túnel se repartirá según las acciones, comprometiéndose cada uno de los pozos de la Mancomunidad en mantener la infraestructura de la captación y del Túnel de Trasvase, y repartir el agua de más en función de las acciones de cada pozo. De esa forma las infraestructuras las mantendrán los que hasta ahora lo han hecho bien y no la Administración que evidencia su nula capacidad para mantener sus obras y de paso se mantendrá el valor de las acciones de agua, no en su concepto monetario sino en el de cantidad y calidad de agua.

BASES PARA UNA POLÍTICA HIDRÁULICA SOSTENIBLE EN LA ISLA DE LA PALMA

1) Se priorizará mediante decretos y subvenciones el arreglo de las pérdidas en los municipios poniéndose un horizonte de cinco años para alcanzar perdidas inferiores al 15 %. En el caso de las redes de transporte públicas tanto canales como tuberías regirá el mismo plazo y el límite máximo se bajará al 5 %.

2) Las aguas subterráneas de la isla son la solución más segura y más barata para dar el abastecimiento urbano, agrícola, turístico e industrial. Siendo además las mejores de calidad y las únicas que pueden ser sostenibles, y sucede además que están infraexplotadas, dado que actualmente sólo se extrae el 23% de lo que realmente se infiltra, perdiéndose el 74% en descarga al mar.

3) Por parte del CIALP se realizará un Registro de Caudales de todas las captaciones de agua de la isla, en el que se elaborará una ficha administrativa y técnica de la captación aportando un análisis físico-químico de las aguas, junto con un muestreo periódico de los caudales cuatro veces al año.

4) Dentro de las aguas subterráneas se opta por captarlas mediante el sistema de galerías antes que mediante pozos, debido a que no necesitan energía para realizar la extracción, aseguran una mejor calidad, no contaminan los acuíferos y atestiguan un mantenimiento de su caudal y calidad con el tiempo.

5) Debido a que actualmente la extracción de aguas de pozos es el 20 % del total y son las aguas de peor calidad además de ser las más caras de extraer, de las aportadas por nacientes, escorrentía y sobre todo galerías; la política hidráulica insular tenderá a ir sustituyendo estas aguas de pozos por las obtenidas de galerías públicas, reservando los pozos a su recuperación para épocas en las que por disminución de lluvia se vean afectadas las galerías situadas en cotas más altas. Con esta disposición se mejorará la calidad de agua, se abaratarán los precios y se reducirá el consumo eléctrico insular. Los caudales que vaya adquiriendo el Estado con estas obras públicas se irán entregando a las comunidades de los pozos, a cambio de que disminuyan el caudal de extracción en la proporción entregada, mantengan la red de distribución en perfecto estado y que se reparta el agua respetando las acciones que tuvieran antes de la permuta. El orden de cesión de estos caudales entre los pozos, estará fijado por el empeoramiento del agua que presenten, empezando por los de peor calidad; en cuanto a la cantidad a entregar por el Estado, coincidente con la reducción de bombeo del pozo, será la que se determine mediante ensayos de bombeo, disminuyendo el caudal hasta que no genere procesos de intrusión marina.

6) Las obras de ampliación de caudales solicitadas al Estado las acometerá de forma prioritaria en aquellas galerías que sean de propiedad pública. En lugares donde no existiesen estas galerías públicas se estudiará la alternativa de perforar una o de fomentar la unión de las galerías privadas y una vez mancomunadas, el Estado, previo permiso de la Mancomunidad, perforará para aumentar el caudal de extracción desde una de ellas continuando su trazado hasta alcanzar el Material Verde y perforando a continuación en ramales a izquierda y derecha, repartiendo el agua de más conseguida entre la Mancomunidad.

7) Las petición de galerías nuevas por parte de la iniciativa privada o de ampliación de caudales de galerías privadas existentes, estará sujeta a un informe previo del CIALP en el que se definirá que captaciones de agua puede afectar y en qué porcentaje de su caudal. En función de esas determinaciones, el peticionario depositará una fianza equivalente a las obras necesarias para restituir los caudales afectados a las captaciones mermadas y en su bocamina o en el lugar que se determine. Ls posibles caudales afectados se deducirán y comprobaran con el Registro de caudales del CIALP. Una vez realizadas estas premisas, el permiso se dará de forma provisional por tres años, al cabo de los cuales si todo se ha cumplido y no se observa pérdida la provisionalidad revertirá en definitoria.

8) Antes de realizar cualquier obra de ampliación de caudales en galerías públicas, se aforarán los de las galerías próximas o en aquellas que lo soliciten, debiendo restituirse por el Estado cualquier afección o merma que se produjere en la misma boca de la galería afectada o en su lugar donde se estipule y siempre en relación a los caudales que figuren en los aforos recientes o en los que figuren en el Registro de Caudales.

9) En todos los casos estos pozos deberán mantener sus infraestructuras en perfecto estado y pasaran a ser considerados como una solución de reserva para épocas de sequía o posibles averías en la red de transporte, con ello se logra que todos los pozos tengan agua y así evitar su abandono, que el valor de las acciones no baje y ni que no contamine con intrusión marina el acuífero costero.

10) La depuración de las aguas residuales de uso urbano se regirán por el principio de atomización, o sea varias pequeñas antes que una grande. Se evitarán los bombeos de aguas brutas y una vez depuradas se destinarán al riego desde los núcleos de población situados a cotas más altas a las zonas de riego más bajas, o se verterán al mar mediante emisarios submarinos.

11) En todos los casos, estas aguas brutas, se recogerán mediante redes de saneamiento llevándolas a depuradoras naturales situadas en la parte inferior de los núcleos urbanos. Los Planes Hidrológicos deberán priorizar el saneamiento y la depuración natural antes que la industrial, de todos los núcleos de población de la isla. Opción que está muy valorada por Europa en su política medioambiental.

12) El Estado obligará y subvencionará la colocación de cierres hidráulicos “tranques” en todas las galerías de la isla. De esta forma toda el agua que se extraiga de la isla estará regulada y solo se extraerá cuando la necesidad lo exija. Los primeros tranques a realizar son los del Túnel de Trasvase, cambiando sus ubicaciones a los lugares establecidos durante la ejecución de la obra en la que se tomaron datos de caudal y longitud.

13) El CIALP promulgará un decreto en el que se denegará cualquier permiso de perforación, tanto de ampliación de caudales como de otros nuevos, en todas aquellas galerías que pretendan drenar el acuífero COEBRA.

14) Se establecerá como obra conjunta entre el Estado y el Parque Nacional de La Caldera de Taburiente la recuperación de los nacientes perdidos y la devolución de los caudales que tenían los existentes hace medio siglo. Para ello se obligará a colocar cierres hidráulicos, “tranques” en las galerías que drenan el acuífero COEBRA, seis de las siete galerías de Los Heredamientos ya los tienen, aunque son deficientes pues pierden agua, posteriormente el Estado acometerá la perforación de una galería cuya misión será devolver el caudal a las galerías de fuera de La Caldera a cambio de la cesión de la gestión de sus cierres. De esta forma el nivel freático del acuífero COEBRA subirá, recuperándose los nacientes y devolviendo los caudales a los nacientes de dentro y fuera de la Caldera. El caudal a extraer de esta galería pública será el equivalente a la suma de los caudales de las galerías emboquilladas por fuera de la Caldera de Taburiente.

15) Se adecuará el Plan Hidrológico de La Palma en vigor a lo expuesto en esta Política Hidráulica, dotándole de los presupuestos necesarios para acometer las obras que define, extrayéndolos de las que se convierten en obsoletas.

A continuación se adjuntan unas figuras con comentarios que complementan la exposición.

Perfiles hidrogeológicos de La Caldera de Taburiente en su parte alta.

Arriba, situación del acuífero COEBRA antes de que se perforara ninguna galería hacia su interior. Este acuífero era el que nutría a los nacientes de dentro de La Caldera generando una gran biodiversidad de puntos en que la fauna y flora prosperaba. Pero también abastecía, por fuera de La Caldera, a otros nacientes de Santa Cruz e incluso al naciente de Marcos y Cordero que mantenía la agricultura y con ella la economía del municipio de San Andrés y Sauces.

Abajo, en el mismo perfil pero años más tarde, puede observarse como una galería entra en el acuífero COEBRA desde fuera de La Caldera, tras atravesar la Serie Taburiente I que contiene al acuífero de las Vertientes, pero sin afectarlo y posteriormente atraviesa un pie de monte fosilizado de gran importancia como veremos más tarde, entró en la Serie Taburiente II que es la que contiene al acuífero COEBRA. El drenaje que ocasionó a COEBRA provocó que los caudales de los nacientes, de dentro y fuera, comenzaran a mermar e incluso algunos a desaparecer. En la figura se ha representado el descenso del nivel freático y la merma de los nacientes.

En la figura de arriba puede verse que los Heredamientos ante la entrada en COEBRA de las galerías de fuera de La Caldera, para defender los caudales de sus nacientes, perforaron galerías con el ánimo de marcar distancias de afección y de esta forma impedir que las galerías de fueran mermaran a sus nacientes. Esta lucha por el agua dentro del acuífero COEBRA concluyó en que entre unos y otros los nacientes disminuyeron de caudal, incluso muchos de ellos se secaron.

Si ahora hiciéramos un balance de caudales, los beneficiados han sido las cuatro o cinco galerías perforadas desde fuera, puesto que de no tener agua han pasado a disponer de hasta 4 Hm³/año de agua. Los que han perdido son los demás, empezando por los nacientes que han desaparecido, luego los que han mermado su caudal, entre los que están Marcos y Cordero y los de Santa Cruz. Los Heredamientos también perdieron, primero porque para mantener los caudales que antes tenían con sus nacientes, tuvieron que costear la perforación de siete galerías que preservó un cierto caudal y un cierto número de nacientes. Si sumamos ambos, galerías y nacientes, no llegaremos al caudal de antaño, nos faltarán los caudales de las cuatro galerías de fuera de La Caldera de Taburiente.

En el presente texto se expone la solución técnica para devolver los caudales a los nacientes que ya fue expuesta y valorada en el Avance del Plan Hidrológico de La Palma que fue aprobado por el Cabildo por unanimidad en 1993.

Perfil del Sistema Hidráulico Adeyahamen-Bediesta consistente en dos balsas construidas en el cauce de un barranco que no es de cumbre. Adeyahamen es la balsa superior de 350.000 m³ de capacidad, 26 metros de altura de agua y un dique de cierre de 40 metros de altura. Almacena el agua que viene de los nacientes de Marcos y Cordero, tiene la particularidad de que para llegar a ese volumen se hicieron los taludes con una pendiente 1’5:1, siendo única en su género. La balsa inferior es Bediesta que tiene 21 metros de altura de agua, una capacidad de 170.000 m³ y 40 metros de altura de presa y unos taludes 2:1. Ambas están impermeabilizadas mediante láminas de PVC de 1’5 mm de espesor y a lo largo de sus taludes, se colocaron anclajes para sujetar la lámina al terreno. La construcción de Bediesta fue complicada ya que la lámina de agua mojaba el pie del dique de tierras de Adeyahamen. Por esa razón se construyó un talón de apoyo que protegía el pié de Adeyahamen, en el dibujo está coloreado de marrón oscuro. Cabe señalar que la balsa de Bediesta tiene la mitad de la capacidad de Adeyahamen, con lo que una rotura de Adeyahamen provocaría una riada catastrófica porque desbordaría a Bediesta incrementando el caudal de agua y materiales pétreos de los diques. Por esta razón ambas presas tienen la clasificación C y se entregó al Cabildo y a la Comunidad de Regantes una obra de encauzamiento que evitaría daños humanos y materiales. Por desgracia sigue en lista de espera del Cabildo para acometerla desde hace más de 15 años.

Perfil Hidrogeológico de la isla cortada por la traza del Túnel de Trasvase. En esta figura se ha pintado, además de los terrenos atravesado, la traza original con una raya recta descendente desde Las Breñas hacia Los Llanos de color rojo, El agua se pretendía llevar del este al oeste, cogiéndola del Canal Barlovento Fuencaliente, en descenso, por gravedad y con un caudal máximo de 165 l/s (1237 pipas/hora) que era la suma de caudales que los promotores de la obra tenían en acciones de las captaciones del este. Este expolio se malogró cuando se cambió el trazado del túnel y la boca del este se bajó de cota hasta convertir un trazado en descenso en dos en ascenso que se unían en su punto medio. Esta disposición realizada por el Director de la Obra permitió que no se malograse el túnel del este al salir el agua, puesto que hubiera sido imposible perforar en descenso con aporte de agua.

Pero además y tal y como había previsto el Director, la obra cambió totalmente pasando de ser un túnel que solo conduciría agua de una vertiente a otra, a convertirse en dos galerías productivas cada una con un aporte de 200 l/s (3.000 pp/H) aportando esos caudales en cada una de las Vertientes Insulares, convirtiéndose con ello en la Mejor Obra Hidráulica de Canarias. En el dibujo se representan los tramos perforados, algo más de 2.000 metros en la Boca de Las Breñas unos 3.300 metros en la de Los Llanos. En la zona saturada de ambas galerías se han construidos cierres hidráulicos, mal definidos y peor colocados, lo que ha provocado que se pierdan caudales que pueden oscilar entre el 20 y el 40 % de los explotados. En el dibujo puede apreciarse que la obra está tan solo ejecutada hasta poco más de la mitad. Restan por perforar 4’5 km de galerías y todos esos metros dentro del acuífero, con lo que se incrementarían los caudales por ambas bocas. Al pertenecer esta obra al Cabildo, solo tiene que perforar por cada boca para ir aumentando el caudal de agua de excelente calidad y repartida por gravedad. Es cierto que esto provocaría inundar el mercado con agua barata y buena, justo lo que no quieren los dueños del agua en la isla. Por esta razón el Cabildo, en vez de perforar el Túnel, se dedica a comprar pozos salinizados y pretende colocar desaladoras, todo antes que no hacer lo que se dijo que había que hacer para salvar la agricultura de la isla, con lo que deja en evidencia para quienes están gobernando aunque lo hacen gestionando mal el dinero de todos.

Autor: Carlos Soler Liceras
Doctor Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos. Especialidad: Hidráulica y Energética. UPM.
Director del Avance del Plan Hidrológico de la isla de La Palma, 1988-1993.
Director de la Obra del Túnel de Trasvase en un 90 % de su longitud.
Director del Proyecto y Construcción de las balsas de Adeyahamen y Bediesta.

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