Opinión. El Parlamento de Canarias ha aprobado esta semana, con amplia mayoría, la Ley de Municipios Turísticos. Para La Palma no es una nota al margen: los umbrales para las islas verdes se han fijado deliberadamente bajos. Bastan dos mil plazas alojativas, una población turística que triplique la empadronada — o simplemente un hotel de cuatro estrellas, incluso en el municipio vecino. En la práctica, casi cualquier municipio de nuestra isla puede solicitar el nuevo estatus.

