Opinión. Un sector dividido nunca será un sector fuerte. Sin unidad, sin planificación y sin objetivos comunes, el resultado solo puede ser uno: avanzar hacia un callejón sin salida. Y mientras esto ocurre, los que siempre pagan las consecuencias son los agricultores de plátano
Cada vez resulta más difícil encontrar a un agricultor de plátano que no esté preocupado por el futuro del sector. Algunos consiguen resistir porque tienen otra fuente de ingresos. Otros sobreviven gracias a los anticipos del empaquetado o de las ayudas. Y muchos están recurriendo a los ahorros de toda una vida para mantener viva su explotación.
Pero la realidad es una sola: los agricultores de plátano, especialmente los pequeños y medianos, están llegando a su límite.

