Ni es la primera vez que pasa en los últimos años ni parece que será la última. Canarias se ha convertido, ¡a lo que se puede llegar!, en un mercado de interés para los productores de papas en Israel, y todo gracias a que distribuidores de la producción local y a la vez importadores del mismo producto han visto en ese género una gran oportunidad para hacer negocio, quizá un buen negocio, y además a costa de la oferta del país, más fresca, de aquí; o sea, producto de cercanía, pero, eso sí, casi siempre a precio algo más elevado. Justo lo que también pasa esta vez.

