No se puede negar que los avances científicos y tecnológicos han generado una serie de beneficios en la mejora de la calidad de vida de la humanidad, en la medida en que la ciencia genera nuevos conocimientos que son utilizados por la tecnología con el fin de lograr objetivos específicos o solucionar problemas a la sociedad. También es cierto que, cuando estos avances científicos no son utilizados correctamente por algunos ciudadanos y nuestros gobernantes miran para otro lado, se producen efectos no deseados, debido a una serie de imprevistos contrarios a la supervivencia de la humanidad. Entre estos imprevistos, podríamos destacar la contaminación medioambiental.

